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domingo, 26 de febrero de 2017

El ronquido alarma ante futuras complicaciones.



Comienza despacio, o tal vez se produce sólo una vez y uno cree que va a poder seguir durmiendo. Pero no, vuelve a escucharse un ronquido, y otro más, y luego siguen los sacudones e intentos para que el otro pare y deje dormir a los demás. Si comparte la cama con alguien que ronca, es difícil descansar bien.

Pero el problema no es ese, porque en caso de extrema urgencia alguien se puede ir a dormir al sillón. El problema es que cuando la persona que ronca de pronto deja de respirar, puede estar sufriendo una apnea, es decir, una interrupción de la respiración que bloquea las vías superiores.