TRADUCTOR

viernes, 6 de abril de 2018

El cáncer de cérvix


El cáncer de cuello de útero o cáncer de cérvix es el tercer tumor más frecuente en la mujer y uno de los más fáciles de prevenir, ya que las principales causas y factores de riesgo son evitables.

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es el principal factor de riesgo de este cáncer. Se transmite por el contacto sexual directo. Los serotipos más conocidos que están implicados son el 16 y 18. Esta asociación entre el VPH y el cáncer de cérvix es una de las más consistentes identificadas en Oncología.

Además del VPH también existen otros factores de riesgo que elevan las posibilidades de tener cáncer de cuello de útero:

1. Fumar.
2. La presencia de un herpes en el área genital de las mujeres.
3. Mujeres cuyos sistemas inmunológicos están debilitados.
4. Las mujeres con múltiples parejas sexuales o aquellas que han iniciado precozmente su vida sexual tienen más riesgo de desarrollar cáncer de cérvix.
5. Factores socio-económicos: asociados a un menor acceso a los cribados poblacionales de prevención.
6. La toma de anticonceptivos orales durante más de 5 años incrementa el riesgo de tener este cáncer.

Los factores de riesgo de este cáncer ginecológico son en su mayoría evitables. La principal arma para la prevención es, en primer lugar, la vacunación frente al VPH que protege frente a los serotipos 16 y 18, que son los que causan entre el 70 y el 90 por ciento de los cánceres de cérvix.

Además de la vacunación también es importante realizar revisiones ginecológicas periódicas entre los 25 y los 65 años, realizando citologías cada 3 años. Otra manera de prevenirlo es evitar los factores de riesgo: dejar el hábito tabáquico, seguir una dieta equilibrada y evitar el sobrepeso”.

Los tratamientos disponibles hoy en día son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y una terapia dirigida en enfermedad avanzada. Si es muy inicial, el tratamiento de elección será la cirugía o la radioterapia. Si el cáncer de cérvix está más avanzado, los especialistas optarán por la radioterapia.

En enfermedad más avanzada con metástasis o en un cáncer que recurre a los platinos como agentes principales de quimioterapia. “Ahora también tenemos un tratamiento dirigido, un fármaco antiangiogénico que es un anticuerpo monoclonal frente a una proteína. Esta proteína es un factor de crecimiento del endotelio vascular y lo que hace es inhibir que se formen vasos sanguíneos anómalos. Este tratamiento ha logrado mejorar la supervivencia en pacientes que tienen un cáncer de cérvix metastásico”.

Este cáncer se diagnostica generalmente en mujeres jóvenes y el tratamiento les puede afectar a su vida sexual y la fertilidad. Hay que tener en cuenta que con los tratamientos podemos tener una disfunción sexual y el tratamiento de ésta debe abarcar tanto la terapia física como el aspecto psicológico. 

Los tratamientos como la radioterapia pueden producir inicialmente inflamación en los órganos reproductivos y sexuales como puede ser la vagina y posteriormente puede dar lugar a fibrosis y como consecuencia aparece rigidez en la vagina. Esto se puede mejorar con dilatadores para facilitar las relaciones sexuales y los controles ginecológicos.

Por otro lado, con los tratamientos de quimioterapia generalmente aparecen efectos secundarios como náuseas o vómitos, también a nivel local las mucosas de la vagina pueden presentar irritación y sequedad. Esto suele disminuir el deseo sexual de las pacientes, aunque generalmente cuando acaban los tratamientos eso se recuperan.

Por último, un porcentaje alto de las pacientes que se diagnostican en estado inicial se curan en el 90 por ciento de los casos a los 5 años. “Si el cáncer está más extendido a ganglios linfáticos u otros órganos circundantes, ese beneficio a 5 años baja a un 50 por ciento. Si la enfermedad tiene metástasis a distancia, la probabilidad de supervivencia a 5 años es menor de un 20 por ciento, por eso es importante la investigación y los ensayos clínicos que permiten mejorar el pronóstico cuando la enfermedad está avanzada y que las pacientes vivan más y tengan una mejor calidad de vida

CUIDATE

miércoles, 4 de abril de 2018

¿Qué es un robot de ADN?


La quimioterapia es una de las armas más potentes en nuestra lucha contra el cáncer. Sin embargo, causa daños colaterales, ya que daña de forma indiscriminada a células tumorales y células sanas. Está claro que necesitamos tratamientos más específicos, y podríamos tenerlos en poco tiempo, o al menos eso es lo que ofrecen los llamados robots de ADN.

Se trata de robots hechos de ADN capaces de localizar células cancerosas y matarlas sin hacer daño a las células sanas adyacentes.

Un robot hecho con ADN puede parecer una noción extraña para algunos. Pero en realidad el ADN es más que información. Dado que las secuencias complementarias de ADN se pueden unir, las moléculas individuales pueden auto ensamblarse en formas y estructuras complejas. Quien pueda desarrollar una máquina con ADN se beneficiará de un material de construcción disponible y auto ensamblado. Salvará vidas y también ahorrará dinero de investigación y desarrollo.

Además, estos “ladrillos” de ADN tienen el tamaño ideal para atacar células cancerosas individuales. Aunque todo lo anterior puede sonar a ciencia ficción lo cierto es que ya ha habido importantes avances en este sentido.

Utilizando un método llamado origami de ADN, los investigadores del Instituto Wyss de Biología Inspired Engineering de Harvard consiguieron plegar hebras de ADN sintético para hacer una jaula en forma de barril de aproximadamente 35 nanómetros de diámetro. Para hacerse una idea del tamaño, una hebra de cabello humano tiene 20.000 nanómetros de ancho.

Esta jaula contiene hasta 12 moléculas de carga útil en su interior, como anticuerpos que destruyen las células tumorales. En el exterior, dos aptámeros evitan que la jaula se abra y libere la carga mortal. Los aptámeros son hebras cortas de ADN con secuencias especiales para reconocer moléculas específicas.

Cuando el robot de ADN entra en contacto con la célula cancerosa, los aptámeros se separan, la jaula se abre y el anticuerpo destruye la célula objetivo. En 2012, el equipo de investigación del Instituto Wyss informó de “casi cero daños colaterales” después de liberar sus bots en una mezcla de células tumorales y células normales.

Sin embargo, aún hay que resolver algunas dificultades, ya que en la actualidad lleva semanas plegar estructuras complejas de ADN. Pero sin duda esta tecnología promete revolucionar el cuidado de la salud con medicamentos inteligentes y específicos e incluso nano-máquinas más complejas para vigilar nuestro interior.

CLINIC CLOUD

sábado, 24 de febrero de 2018

El complemento nutricional que no necesitan quienes tienen menos de 40 años


La coenzima Q10 (CoQ10) es un elemento indispensable para el buen funcionamiento del organismo. Está presente en cada una de las células de su cuerpo, donde juega el papel de “chispa” que desencadena la producción de energía en las mitocondrias (las pequeñas fábricas biológicas que producen la energía celular). 

Todos sus órganos vitales, y en particular su corazón y su cerebro, tienen necesidad de un aporte continuado de CoQ10 para funcionar. También lo necesitan el conjunto de los 10.000 billones de células que tiene en su cuerpo. Institutos de investigación de todo el mundo, científicos de renombre internacional y médicos importantes aseguran que la coenzima CoQ10 podría:

· Ralentizar el envejecimiento gracias a su poder antioxidante.

· Disminuir la presión arterial y proteger el corazón.

· Luchar contra los radicales libres.

· Reparar y renovar las células.

· Devolver el tono y la vitalidad.

Además de decenas de otras acciones beneficiosas para su salud. 

De hecho, la investigación sobre el papel de la coenzima Q10 y su papel en la salud le valió el Premio Nobel al bioquímico e investigador inglés Peter Mitchell en 1978. Sin su trabajo sería imposible entender los estudios actuales sobre las enfermedades cardiovasculares. 

Además, la CoQ10 es también uno de los remedios naturales más seguros del mundo. 

No tiene ningún efecto adverso. 

El Dr. Peter Langsjoen, médico cardiólogo e investigador experto en la coenzima Q10, analizó 34 estudios controlados frente a placebo en el que se analizaron 2.125 pacientes con problemas cardiovasculares. Y dejó claro que no hay en ella ninguna toxicidad y ninguna interacción medicamentosa. “La CoQ10 es totalmente segura, sin ninguna toxicidad”, mencionando más de 1.000 estudios publicados.