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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Tu salud al dìa


El embarazo, esa etapa crucial de la vida, supone un desbarajuste total para el interior del cuerpo de la mujer. Para afrontar todas estas alteraciones, para permitir el mejor crecimiento posible del neonato y asegurarle una buena salud una vez nazca, y también para facilitar que la mujer se recupere tras el parto, es indispensable llevar una alimentación equilibrada y específica en cada fase del embarazo. Y es que la alimentación desempeña un papel decisivo. Hay que limitar determinados alimentos, priorizar otros y también recurrir a complementos minero vitamínicos para cubrir las mayores necesidades durante este periodo. El cuerpo está sometido a una dura prueba, con cambios hormonales considerables, un aumento del volumen sanguíneo, el mayor peso del útero que se llega a multiplicar por 20

La vitamina D es esencial, crucial para la salud. Hasta hace muy poco, la falta de vitamina D se asociaba al raquitismo y a problemas de crecimiento en los niños, y poco más. Era una vitamina a la que se daba una importancia relativa, y a casi ningún médico se le pasaba por la cabeza pedir análisis a sus pacientes para medirla de forma rutinaria o pensar que pudiera faltarle a los habitantes de países soleados. De un tiempo a esta parte, las cosas han cambiado radicalmente. La vitamina D está viviendo actualmente una auténtica revolución silenciosa, que transformará como pocas cosas la historia de la salud y la medicina. 

La maca es un regalo que la naturaleza pone a nuestro alcance para combatir la disfunción sexual y mejorar la libido y la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres. Gracias a su compleja composición nutricional y su actividad antioxidante (glucosinolatos, esteroles, alcaloides, polifenoles, ácidos grasos, amidas….) se han descrito múltiples aplicaciones terapéuticas naturales que abarcan también la osteoporosis, la hipertrofia benigna de próstata, la menopausia o incluso el estrés y la ansiedad. 

El hígado graso, que se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa en el hígado, es una enfermedad muy extendida (se estima que podría afectar hasta al 40% de la población. De hecho, hasta hace poco, la esteatosis hepática, que es su nombre médico, se asociaba al exceso de alcohol, pero los investigadores han detectado que en una de sus variantes no tiene nada que ver, sino que pueden sufrirla perfectamente quienes no prueban ni una gota y han descubierto más cosas inquietantes: también la sufren los niños (entre el 10 y el 15%) y los adolescentes (casi uno de cada tres), la mayoría de los pacientes no sufre ningún síntoma y, al evolucionar, aumenta el riesgo de cirrosis, insuficiencia hepática y cáncer.
Salud